¿Verdad que esta etapa de enclaustramiento mueve o debería mover a la reflexión más que de costumbre?
¿Cómo sobrellevar esta fase de inusitada y generalizada incertidumbre si no es aprovechándola para revisar nuestras ideas, conductas, posturas y visiones con respecto a la vida... y a todo lo demás?
¿Por qué no tratar de salir mejores del peor momento?
¿Cómo hacerle para conseguirlo?
¿Cuándo había estado cada quien tan obligado a convivir consigo mismo?
¿Cómo les va a ustedes con esa convivencia?
¿Les resulta novedoso el ejercicio de introspección al que nos orillan las actuales circunstancias?
¿Qué tan novedoso le resultará a la "gente de futbol"?
¿A los jugadores, a los directores técnicos, a los preparadores físicos, a los dirigentes, a los periodistas futboleros o aspirantes a tales?
¿A los aficionados en general, a los ciudadanos comunes y corrientes, o a los menos comunes o para nada corrientes?
¿A qué nivel de profunda introspección o por lo menos de aguda reflexión habrán llegado los dirigentes antes de hacer lo que hicieron con el ascenso y el descenso?
¿No hubiera sido mucho mejor fomentar verdaderamente el crecimiento de nuevas plazas, con reglas claras y mayor transparencia en el manejo de las cosas y las tomas de decisiones?
¿No sería mejor aspirar a una Liga MX con 18 ó 20 equipos en Primera División, otros 18 ó 20 en una buena División de Ascenso, y con dos o tres ascensos y descensos cada año, como sucede en las mejores Ligas?
¿No podrían llegar a ser muy buenas plazas de Primera División las de Mérida, Tapachula, Culiacán, Zacatecas, Celaya, Ciudad Victoria, Zacatepec, Oaxaca y Hermosillo?
¿O las de Leones Negros, o la del Atlante, o la del Tampico-Madero, o la de un Veracruz resurgido de sus cenizas?
¿O algunas en Chihuahua, Baja California, Tabasco, Nayarit, Guerrero, Quintana Roo?
¿Acaso no había mejores opciones que la de propinarle al Ascenso MX ese artero golpe para beneficio de unos cuantos, de esa oligarquía futbolera que en nuestro balompié sigue haciendo y deshaciendo a su antojo?
¿Cuándo dejará de ser entre los hombres de pantalón largo la reducida mentalidad centavera del corto plazo la que se imponga sobre la auténtica visión deportiva de todos los plazos?
¿Y si antes de tomar decisiones tan importantes como ésa hicieran un esfuerzo y le pensaran un poquito más?
¿Qué pasaría si reflexionaran con algo de profundidad al sumergirse en temas cruciales dentro del nada crucial ámbito del futbol?
¿Entenderán siquiera lo que eso de REFLEXIONAR significa?
Y a ustedes, queridas lectoras y estimados lectores, ¿qué tan "reflexionadas" les parecieron estas preguntas?
¿Qué tanto han reflexionado ustedes en estos días de incertidumbre y enclaustramiento... y como qué se preguntan?
¿Tanto así?
Twitter: @rgomezjunco |