Después de cuatro carreras fuera de Europa, es un gran alivio para todos los equipos volver a casa para ver a sus familias y no vivir tanto de una maleta. Además, con tres semanas de respiro alejados de las pistas, todos llegan a Barcelona con muchísimos desarrollos, que claro no sabrán si son mejoras o no, pues como se dice: del papel al hecho, hay un gran trecho.
Mientras más lejos estás de donde quieres estar, más difíciles serán las posibilidades. Sin duda, los Mercedes seguirán con su intocable dominio, pero espero ver a los Red Bull más cerca; y si Ferrari sigue con el ritmo que tuvo en China, sin pretender dar ese gran paso y después volver a perderse, deberán estar detrás de la caja de cambios de los Mercedes. La magia de Fernando Alonso en su casa también contará mucho.
Me gustaron mucho las honestas, humanas y valientes declaraciones del campeón Sebastian Vettel cuando ha sido crucificado por la prensa porque Daniel Ricciardo le está mostrando el camino: "Sí, claro, Dani está haciendo un magnífico papel, le está sacando más jugo al auto de lo que yo puedo, así que esto es una buena noticia porque hay más en el auto de lo que yo ahora puedo sacarle".
Para McLaren, la pista de Barcelona siempre le ha sido favorable. Sufren un poco con personal y dirección por su nueva estructura bajo la lupa de Ron Dennis, y tal vez el regreso a Europa le sentará bien para agruparse y ver lo que se ha hecho mal después de su brillante inicio de temporada.
En tanto, los Force India disfrutan de una increíble primera parte del año y gozan por estar adelante del que fuera su asesor técnico: McLaren. Ya tienen el 70 por ciento de los puntos que sumaron en las 19 carreras del año pasado, y sin duda Sergio Pérez también lo disfruta con su mirada fija en Button y Magnussen, quienes son a los que más quiere derrotar.
Esperamos ver a Williams recuperar la forma que tenía en las pruebas invernales, pero más que nada deseamos ver a los Sauber y a Esteban Gutiérrez dar un paso adelante.
Aguardamos el fin de semana con la esperanza de ver una parrilla más junta, con mejoras en los equipos que más lo necesitan.
Barcelona es una pista en la que se corre desde 1991, así que esta será su edición 24. La mayoría de las curvas son de media y alta velocidad, con sólo tres curvas por debajo de los 100 km/h; habrá dos zonas de DRS como el año pasado y Pirelli llevará las gomas duras y medias, ya que el circuito generalmente es duro con los neumáticos.
La arrancada será muy importante, pues en 17 ocasiones ha ganado el que partió desde la pole.
jo.ramirez@reforma.com |
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