La suerte también juega

José Pablo Coello
en CANCHA


Llegó el mes de diciembre y la meta está a la vista para los 32 equipos que arrancaron el camino llenos de ilusiones hace casi tres meses. La lista de escuadras eliminadas que ya piensan en el futuro se irá ampliando rápidamente, y poco a poco se reducirá el grupo de aquellos con aspiraciones legítimas a pelear por el derecho a jugar el Súper Tazón LI. Sigo pensando que hay muy pocas escuadras

con los requerimientos mínimos como para ganar el título, sin embargo, esta agrupación exclusiva podría modificarse de forma inesperada en cualquier momento a partir una lesión. Es por lo anterior que cuando alguien me pregunta por mis favoritos para enfrentarse en Houston el 5 de febrero, mi respuesta es muy sencilla: "los que lleguen más sanos a los Playoffs".

Por un lado, los Patriotas vuelven a enfrentar una situación adversa y parecen haber perdido la condición de favoritos luego de la confirmación de que Rob Gronkowski se perderá el resto de la campaña. Josh McDaniels es unos de los coordinadores ofensivos más talentosos e imaginativos de la Liga, y tiene de su lado a Belichik y a Brady. Aún así, se verá forzado a hacer el mejor trabajo de su carrera a partir de ahora para que la ofensiva siga siendo el motor de un equipo endeble y frágil a la defensiva. Si a esta complicada circunstancia agregamos que el veterano mariscal de campo de Nueva Inglaterra no está en plenitud física, la puerta se abre para equipos que hasta hace un par de semanas no parecían tener los argumentos suficientes para competir por el título de la Conferencia Americana.

En contraste, los Vaqueros no sólo tienen sanos a la mayoría de sus jugadores clave, sino que además pudieran ser capaces de suplir ausencias fundamentales si el destino les jugara una mala pasada. Tan sólo en las dos posiciones más importantes a la ofensiva tienen más profundidad que cualquier equipo de la NFL. Tony Romo podría ser un relevo de lujo para Dak Prescott, y más allá de su pasado, Mark Sánchez es un tercer QB "de lujo". Por otra parte, Alfred Morris podría suplir de forma más que adecuada a Ezekiel Elliot e incluso se espera que Darren McFadden vuelva pronto de la lista de lesionados.

Este par de ejemplos ilustran perfectamente que hay factores que ni el entrenador en jefe más previsor puede controlar, y que por más que suene como una frase trillada, en la recta final del calendario "todo puede pasar".

 
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